lunes, 20 de enero de 2014

LA DIALÉCTICA Y SUS HURACANES.




Por: Lic. Abilio González González. (Investigador).



Las leyes variadas e inmutables de la dinámica de la naturaleza son en tiempo-espacio, -como categorías filosóficas-, insustituibles y no pueden ser prorrogadas  y por ende causadas por la desfavorable quietud del conformismo rutinario producido por el aparente inmovilismo, -acumulador de cualidades provechosas o perniciosas-, ya que al establecerse un caprichoso y aberrante dique totalitario, se comete y crea la exacerbación de vendavales tumultuosos que provocan las tempestades que en primera y última instancia, ocasionan cambios sustanciales objetivos-subjetivos, peligrosamente radicales y de extremos, demostrados científicamente no solo en la materia y la naturaleza, sino en la sociedad y el pensamiento. Se acumulan y aceleran los cambios: de los cuantitativos a los cualitativos, y a viceversa.
El modelo globalizador neoliberal con su injusto desbalance de oferta-demanda en los mercados estatales y públicos, los atentados y violaciones a los derechos humanos de la diversa sociedad civil, los asesinatos y crímenes extrajudiciales y órdenes y determinaciones inconstitucionales, la imposición de desbalance desigual entre el trabajo y el capital y entre los intereses estatales y los privados y en la desproporción precio-salario, y el modelo del totalitarismo y los intereses financieros en pro de sacar lascas por la máxima eficiencia y rentabilidad en los negocios con sus trabas e imposiciones con sus globos económicos de diversos tipos, con principios a los que se les anexan o aúnan artículos y leyes represivas con consignas sin valor saturadas de reiteración patriotera y chovinista, crean cada día y forjan un real y latente ejército de indignados a escala global, y se dinamiza el descontrol y el descontento; los poderosos construyen una seudo democracia tiránica y despótica sedienta de fama y de poder, considerándose el ombligo del orbe.
Así anda el mundo; nuestra casa común, -la de todos-, en que los intereses siembran vientos sin entender que recogerán huracanes violentos de las amplias masas silenciosas pero sabiéndose esquilmadas.
Así se anda en el mundo, y desandan quienes pretenden controlar con sus desmedidos intereses, provocando represión, malos tratos, torturas físicas y o psíquicas, discriminación por orígenes étnicos, clasistas, o políticos o religiosos, guerras locales con técnicas novedosas y sofisticadas; es la guerra de la geopolítica y de tendencias, de caprichos y prejuiciadas conveniencias, la de los complejos militares industriales, las transnacionales y mercenarios en las fuerzas armadas, la de la desigualdad con desgobernantes civiles-miliares, la de drones y “narizones”, de Obama, la OTAN…
Los hacedores de contradictorias chapucerías marchan contra la razón y la lógica de la madre dialéctica; y como dijo Marx cavan los huecos de sus propias tumbas y provocan y crean a sus indignados sepultureros.
Están vivas las masas de marginados y excluidos, hartos de tanta hambre e iniquidad, de escaseces y privaciones, que necesitan satisfacer sus necesidades materiales y espirituales siempre crecientes.
Marx vive!