viernes, 15 de noviembre de 2013

Para reflexionar



(Emily Mora)

Una vez un niño entró a  la sala de emergencias de un hospital tras ver sido atropellado.
El automovilista que lo auxilió, al solicitársele que efectuara el depósito necesario para atender al niño, informó que en ese momento no poseía efectivo o cheque que pudiera dejar en garantía, pero que si el hospital aceptase, efectuaría el depósito a primera hora de la mañana siguiente.
La enfermera, ante la imposibilidad de ordenar que el niño fuera atendido, fue a consultar el caso con uno de los directores del hospital que, justamente esa noche, estaba de guardia. El déspota doctor no dio la orden de atenderlo, hecho que condujo a la muerte de la criatura.
Luego de un rato, el médico fue llamado para firmar el deceso del niño, descubre que este era su hijo, quien pudo haberse salvado si él hubiese dado la orden de que fuera atendido.
Hay que estar siempre dispuesto a ayudar al prójimo, independientemente de su apariencia o condición económica. Trata de ver a los demás más allá de las apariencias.



Periódico Estudiantil
Liceo Bolivariano Neptalí Noguera Mora