viernes, 1 de noviembre de 2013

DIA MUNDIAL DEL AGUA




El  Agua tiene el 22 de Marzo como su día mundial, es un día para reflexionar sobre la importancia de su presencia para mantenernos vivos, pues a cada instante el aire que respiramos contiene  en sí mismo una proporción de agua en equilibrio  con la de nuestro cuerpo que nos evita la resequedad.
El Ser Humano como cabeza  visible de la biodiversidad, da cuenta de la necesidad del agua para existir, en consecuencia es el responsable de la suficiencia, el mantenimiento y la distribución del agua en el planeta. Podemos imaginarnos para nuestro propósito que El Creador combino el hidrogeno con el oxigeno y formo el agua que derramo sobre el globo terráqueo para darle vida; así broto la biodiversidad permaneciendo en armonía hasta que algo extraño a la racionalidad penetro la conciencia del hombre como si la desobediencia a la ley de la naturaleza la impulsara a romper, el equilibrio vital en el en este nuestro paraíso terrenal.
No ha sido propósito del hombre crear los fenómenos atmosféricos indeseables que perturben el movimiento y circulación natural del agua sobre la tierra, es el resultado de prácticas que beneficien sus apetencias económicas, sin medir las desastrosas consecuencias provocadas por su ignorancia, de ahí la reflexión para conservar el recurso agua y su curso normal con el fin de favorecer a todos los organismos aptos para tener vida. El campesino mujer u hombre, están en contacto permanente con las fuentes de agua y conocen los cuidados para mantener su abundancia vista en los caudales o corrientes, de arroyos y quebradas que satisfacen la necesidad del consumo en regadíos y actividades hogareñas, sin prestar importancia a la mayor cantidad que se deja pasar sin aparente utilidad, pero que unida a la de otras mini cuencas suman la fuerza para mover las grandes turbinas que generen el fluido eléctrico, obteniendo así otro beneficio del recurso de agua.
Cuando este paraíso terrenal, su desarrollo obedecía íntegramente a la ley natural, no había escasez de agua, las épocas de invierno y de verano, con exactitud razonablemente, hacían proveer el tiempo dedicado a las actividades agrícolas; los sistemas de riego, primero por gravedad hasta el actual por aspersión no se empleaban en mucho, pues la regularidad de la lluvia en los meses que correspondía contribuían en el desarrollo agropecuario normalmente.
Vivir entre montañas con exuberante vegetación que cubre las mini cuencas hidrográficas de las que fluye abundante y permanente el agua, quizás no nos permite imaginar que en otras regiones del planeta existieron paraísos como el que tenemos; lamentablemente sus habitantes se auto-desterraron por desobediencia a la madre naturaleza al desforestar e incendiar los fundos campos y convertirlos en desiertos.
De nosotros está muy lejos el fantasma de la desertificación porque de la fortaleza de nuestras montañas manan en la claridad del agua, la visión y la inteligencia para conservar, y fomentar el recurso vital de la existencia que debe ser preocupación y propósito de todas y todos.   
        

                                Arturo Sosa Marquina
                                           La Veguilla Mucutuy.