miércoles, 25 de marzo de 2015

HAY QUE LUCHAR CADA DÍA POR LOS SUEÑOS… VALE LA PENA!



Buenas noches apreciados integrantes de la novena promoción en honor al comandante Hugo Chávez, esta noche es muy especial ya que están logrando una gran meta como lo es la culminación de la etapa preparatoria para la vida profesional donde han querido honrar el sentido de la justicia como pilar fundamental de un país. Grande es la misión que han querido emprender, grande e importante porque en sus manos queda la responsabilidad jurídica de una nación ya que en esta profesión debe ser aplicada la honestidad y la justicia para defender los derechos de la comunidad, los derechos del país y no caer en defender los intereses personales. Recuerden que un defensor de la justicia no puede ver el color, la política, raza o religión de quien necesita de su sabiduría.
Hace años mi madre Miria del Carmen Mora emprendió este camino junto a ustedes; su idea era superarse, ser la mejor hija, la mejor madre, abuela, trabajadora y con ello dar lo mejor a las siguientes generaciones. Por eso supo aprovechar la oportunidad que le dio la Universidad Bolivariana de Venezuela al aceptarla para cursar estudios jurídicos. Este fue un sueño anhelado y para cumplirlo se dedico a estudiar incansablemente, a cumplir sus trabajos y por supuesto a compartir con ustedes sus compañeros una que otra torta.
Miria mi madre, esta gran mujer luchadora, honesta, justa, sencilla quien recorrió diferentes instituciones brindando sus servicios; nacida el 30 de enero de 1961 siendo la cuarta bebita de Rita digna roa y Juan francisco correo cursando sus primeros estudios en las gran familia educativa de la zona como lo es la Escuela Bolivariana Estado Barinas, iniciando el bachillerato en el Liceo Bolivariano Don Neptalí Noguera Mora culminando en la Misión Ribas. Cumplió sus labores en diferentes instituciones como se pueden mencionar el Centro de Coordinación Policial Canaguá, siendo la secretaria en los años 80, de igual forma  estuvo en el registro mercantil del estado Mérida a los largo de 17 años, luego retorna a su tierra natal para cumplir como personal de mantenimiento en el liceo Bolivariano Don Neptalí Noguera Mora, y luego inicia con su proyecto el cual quedaría sembrado en cada uno de nosotros; La Cooperativa de Textil mujeres de Arzobispo Chacón, aquí todos la recordamos por su gran trabajo y esmero, son contados los sureños que no tengan una prenda de vestir bordada por esa luchadora. Si continuamos hablando de sus labores nos llega el día ya que aparte de estas funciones que empleo a lo largo de su vida para darle lo mejor a sus cinco amores como lo son sus hijos, podemos mencionar sus sabrosos helados los mas cremosos de la población, los deliciosos pasapalos, los ricos bizcochuelos y las sabrosas tortas buscadas por ustedes.
Miria mi madre tenía una gran idea para el 2015, estar aquí compartiendo este evento, compartiendo su alegría, compartiendo su sonrisa, compartiendo su triunfo nuestro triunfo.
Ya enferma en el 2011 poco antes de su despedida exigió que la inscribiera en el nuevo semestre porque era su sueño. En su último semestre con nosotros específicamente el 31 de diciembre del 2010 cerca de la media noche a pocos minutos de darnos ese último abrazo de feliz año en compañía de sus dos hijas hembras Yeiland Coromoto y mi persona hizo planes para este gran día, pensó en su anillo de grado e imagino que sus hijos; Orandi, Yeiland, Juan Pedro, Francisco Javier y mi persona serian los protagonistas de ese maravillosos dio, pero no se dieron sus planes porque nuestro Dios tenía otros mejores.
Sabemos que está aquí con nosotros acompañando a sus colegas y tal vez si estuviera en cuerpo estaría dando este pequeño discurso  diciendo “LA JUSTICIA COLEGAS SERA NUESTRO LEMA”.  No podemos dudar de su presencia en este sagrado lugar.
En mi nombre, en el de mis hermanos y de toda la familia Mora Roa doy  las gracias, porque luego de cuatro años de su partida ustedes la recuerdan como gran amiga y ojala lo más importante de su recuerdo quede grabado en sus corazones como en el mío.
HAY QUE LUCHAR CADA DÍA POR LOS SUEÑOS… VALE LA PENA!

Y para finalizar le digo como dijera Miria si estuviera en cuerpo aquí: FELICITACIONES… COLEGAS!

Palabras emitidas el pasado sábado 21 de marzo en el Templo Nuestra Señora del Carmen, celebrando la eucaristía de quienes hoy son abogados del país y compañeros de esta gran luchadora sureña.