jueves, 17 de abril de 2008

FRUTOS DE ESPERANZA


Mucutuy tiene el reconocimiento de ser el pueblo mas católico de la Arquidiócesis, así manifestado por los sacerdotes que han sido párrocos en este y otros lugares de la geografía merideña.
Es un pueblo entre montañas y ellas derraman fe y vida que alimentan la esperanza; siempre ha transitado viviendo la fe cristiana sin distracción o abrojos en el camino, mirando la montaña con la esperanza de coronarla; ese día cumbre ha llegado, siendo escalada por un hijo de esta tierra que recibe su ordenación presbiteral precisamente en el pueblo que le oyó su primer llanto. Es Joseito Ramírez el primer sacerdote católico que Mucutuy da al mundo, esperando siempre con la puerta semi-abierta, hoy a quedado abierta para otros seminaristas que viene aproximándose a èlla.
Mucutuy en su libro abierto a la vida, estampa en sus paginas y con letras doradas este acontecimiento, estas vivencias del fervor cristiano compartidas con aquellos hijos del terruño idos hace muchos años y que regresaron para demostrar el amor y lealtad a su lar nativo; de igual manera nuestros amigos de los pueblos hermanos honraron los actos con la presencia y afecto, realzando el gentilicio que le diera distinción a estas celebraciones especiales en las vidas de los pueblos que dejan huellas guardadas en sus memorias para el recuerdo de siempre.
Los coterráneos sur-merideños, abuelos contemporáneos de este servidor, recordaran la primera celebración eucarística del presbítero Vicente Alarcón, en Mucuchachi su pueblo natal, a mediados de la década del treinta, hace algo mas de setenta años; Pues bien, este acontecimiento tuvo gran resonancia en los pueblos circunvecinos que lo hicieron suyo y acudieron para converger en los actos con extraordinario fervor religioso. Vaya esta remembranza que es el ayer, hoy y siempre.

Arturo Sosa
La Veguilla, Mucutuy.-