viernes, 18 de enero de 2008

EL DENGUE


El dengue es una enfermedad vírica, infecciosa, contagiosa tropical caracterizada por fiebre y dolor intenso en las articulaciones y músculos, inflamaciones de los ganglios linfáticos y erupción en la piel (una forma grave, pero rara es la fiebre hemorrágica del dengue).
Esta es una enfermedad transmitida por un pequeño insecto, descubierto por Linneo en el año 1762, el cual tiene su origen en África.
De este pequeño insecto se conoce tres variedades entre ellas se encuentran: Aedes aegypti variante aegypti, Aedes aegypti var, formones y Aedes aegypti var, de las tres variedades aegypti es la más distribuida en el mundo.
El insecto transmisor de esta delicada y peligrosa enfermedad que puede alcanzar hasta la muerte en estado avanzado mide aproximadamente unos 3 milímetros de largo; es de color negro y posee patas largas con anillados blancos, que solo puede observarse detalladamente mediante un microscopio óptico. El Aedes aegypti posee una marca distintiva que es una lira en el dorso del tórax formadas de escamas claras de color blanca.
Diversos estudios en pacientes infectados por la picadura de este insecto ha permitido conocer dos (2) clases de dengue que son:
Dengue Clásico
Este dengue es el más frecuente, comienza con un cuadro de fiebre con más de 38º C, el cual dura de 2 a 7 días, la persona infectada presenta un intenso malestar general acompañado de erupción crítica.
Sin embargo a lo largo de toda la enfermedad se presenta dos o más crisis en los cuales se encuentran los siguientes signos o síntomas:
Dolor de cabeza (el dolor se manifiesta en la frente)
Dolor detrás de los ojos, al moverlos
Dolor en los músculos
Dolor en las articulaciones, que se hacen más dolorosos a medida que comienzan a moverse
Náuseas, vómito
Erupción en la piel de tipo sarampioso sobre todo el pecho y en los miembros inferiores
Molestia a la luz
Enrojecimiento en la faringe (faringe: conducto muscular y membranoso que se encuentra en el fondo de la boca)
Conjuntivitis (inflamación de los alrededores de los ojos, en el cual se produce un lagrimeo constante y expulsión de postema)
Dolor abdominal, leve Diarrea
Alteraciones del gusto
Picazón en todo el cuerpo
Insomnio (dificultades para dormir)
Depresión (desánimo)
Bradicardia relativa (disminución del ritmo cardiaco)
Enfermedad en las glándulas.
Pérdidas de apetito.
Hinchazón de manos y pies.
Escalofríos.
Cuando estos síntomas se hacen presente en un paciente con varios días de infección, prefiere no caminar, cuando lo hace adopta una postura rígida y afectada.
Después de 48 y 96 horas se produce una sensación de bienestar, pero solo dura 24 horas y va seguida por la reaparición de la hipertermia (estado agudo o crónico de aumento anormal de la temperatura del cuerpo causado por infección).
Dengue Hemorrágico
Esta es otra forma en que se puede presentar el virus del dengue aunque es poco frecuente.
Es la forma más grave del dengue, tanto así que puede llevar a la muerte del paciente.
Durante la enfermedad el paciente puede sufrir una brusca bajada de la presión arterial y tener un colapso generalizado que puede llegar a ser local en un 6 a 30% de quienes lo sufren.
Los síntomas generales del dengue hemorrágico son:
Temperatura súbitamente alta de 2 a 7 días.
Sangrado en diferentes partes del cuerpo.
Dificultades para respirar.
Inflamación en la cara.
Vómito o diarrea.
Alteraciones en la presión arterial.
Falta de apetito.
Palidez, sudoración y sueño.
Tratamiento
Solo se puede usar un tratamiento sintomático ya que no existe tratamiento específico.
En estas condiciones está contraindicado el ácido acetilsaliciclíco (aspirina) por el peligro de hemorragia, también se puede emplear la codeína de 15 a 60 mg por vía bucal cada 4 horas para el dolor de cabeza y la mialgia (dolor de los músculos), manteniendo al enfermo en la cama. En este estado es importante que el paciente se mantenga en completo reposo.
Medidas de prevención
Educar a la población respecto a las medidas personales, tales como la desnutrición o eliminación del hábitat de larvas, es decir evitar mantener vasijas, recipientes y otros elementos que puedan mantener aguas estancadas, ya que este es el medio más poderoso para ellos reproducirse.
Aplicar repelentes en los sitios oscuros y frescos esporádicamente con la finalidad de poder eliminar cualquier proliferación del insecto.
Hacer uso de mosquiteros en los sitios donde se haga necesario debido a la abundante presencia del mosquito.
Si tomamos éstas medidas preventivas y estamos alertas ante cualquier síntoma que se parezca a los aquí nombrado lograremos evitar una enfermedad grave.
Ayúdenos a cuidar nuestro ambiente y a resguardar nuestra salud con su cooperación.


Wuilliams Alfonso Contreras Rangel
Estudiante de Comunicación Social UBV