sábado, 31 de enero de 2009

De Encuentro y Feria Chacantá

Pbro. Edduar Molina Escalona
Encantador pueblecito del sur: Chacantá, nombre que significa “sonido fuerte de expresión aborigen”, su raza mezcla de los bravíos Caribes. Los aguerridos Giros, unidos a la raza anglosajón- europea; lo que configuró una raza indomable que supo mantener sus raigambres culturales y su profunda vida natural en unión a su amada naturaleza.Chacantá, “Capital cultural de Arzobispo Chacón”, se vistió de sus mejores galas para recibir a gran parte de sus hijos, en un llamado “Primer Encuentro”, o mejor dicho “volver de nuevo a la casa de todos”, gracias a la iniciativa de un gran equipo de dinámicos y emprendedores chacanteros, tanto los residentes como los lejanos, pero siempre unidos en un solo sentimiento, la grandeza y el orgullo de su gentilicio de trabajo, unión y fe. La programación tuvo sus debilidades y fortalezas, como toda primera experiencia, pero resaltó lo mejor: la alegría y fraternidad sureña, notas propias que se expresaron entre abrazos de los que llegaban y los viejos del pueblo, tertulias en las esquinas de las calles y en las bancas de la plaza, añoranzas de los que ya partieron a la eternidad y nostalgia de los que ayer nos hicieron la vida más agradable. El amanecer serranero, donde el rocío cubre como baño de agua bendita el virginal paisaje, adornado por los humeantes fogones de cafecito recién colado, es acompañado por el reventar de la pólvora y el alegre repique de las campanas, que anuncian: hay fiesta en Chacantá. Pronto el campesino que ordeña la vaca, y la matrona que atiende el hogar, dejan todo listo para bajarse o subir al pueblito para la fiesta del Santo Niño, intercesor poderoso, por los meritos de su divina infancia todos le piden, le ruegan, ofrecen promesas y hasta mejoran su conducta, dejando de “tomar el michito” por el favor concedido. Le siguieron las actividades deportivas organizadas por la entusiasta juventud, los desfiles de carrozas donde resalta la creatividad y el esmero de sus patrocinantes. Dos actividades culturales dieron brillo a las festividades: la noche típica y el reinado con sus siete hermosas candidatas, las cuales supieron derrocharon el talento, la belleza y el valor de nuestra surmeriñidad. Nuestra felicitación a todas estas representantes de la genuina belleza sureña, por dar a conocer la preciosa merideña. La Ilustre Cámara Municipal no se hizo quedar atrás, honrado a sus parroquianos con la distinción de “Ilustres Visitantes”, como muestra de gratitud y aprecio por el tesón y ejemplo de estos paisanos que han sabido llevar muy en alto el nombre de Chacantá. Nuestra felicitación a todos y cada uno de los que se preocuparon por presentar lo mejor de esta tierra de gracia, pero sobre todo por cuidar de que se sigan manteniendo nuestras sanas costumbres y tradiciones, por valorar nuestra auténtica música campesina y venezolana. Los estragos del seudo-modernismo han calado hasta estas lejanías, lamentablemente por muchos de los que se dicen sureños, que en vez de apreciar lo nuestro, fomentan lo que es totalmente extraño y ajeno a nuestra cotidianidad y celebraciones de pueblo, cundiendo en los más jóvenes la transculturización que desdibuja nuestra esencia y pierde nuestra identidad de comunidades aferradas a su fe, su música, sus bailes y toda la riqueza de su cultura. Un llamado de conciencia a todos mis paisanos, no olvidemos que nuestro terruño surmerideño es el privilegio más grande que nos dio el Creador, allí nos formaron en los más caros valores, de humildad, responsabilidad, respeto, trabajo y comunión de vida, sintiéndonos siempre hermanos, con los brazos abiertos en la fraternidad cristiana. Que este primer encuentro sirva pues para fortalecer e impulsar el gran compromiso: revivir la civilización del amor. Felicitaciones a mis paisanos chacanteros.

* Cronista Oficial del Municipio Arzobispo Chacón.
cronistacanagua@hotmail.com